El concepto de aliviaderos no es muy conocido por el público en general, porque lo usual es que concierna solo a quienes trabajan con grandes masas de agua. Dentro de este sector se trata de un dispositivo con un valor inestimable; aunque, es importante aclarar que, dependiendo de la industria que lo utilice su forma de operación cambia notablemente.

Presas y embalses

Éste sería el contexto más popular. Puesto que, todos han visto, físicamente o por fotos, los icónicos e impresionantes reservorios del fluido vital que tan útiles resultan a la vida moderna. Estos sistemas nos permiten desde tiempos antiguos usar la fuerza de los ríos a nuestro favor:

  • Ya sea que se hagan girar las turbinas, produciendo electricidad;
  • se muevan las aspas de los molinos, procesando el grano;
  • se usen las reservas de líquido acumulado, garantizando la irrigación de sembradíos; o
  • se suplan las plantas de agua potable de las ciudades modernas, propiciando su llegada a la población.

El papel que juegan aquí los aliviaderos es el de proporcionar una manera segura de reducir la presión cuando el nivel del río ha aumentado peligrosamente por factores como la lluvia o el deshielo primaveral. El exceso se libera con lentitud, en vez de permitir que la presa se desborde sin control, llevándose todo a su paso.

Plantas de tratamiento de aguas residuales

A una escala mucho menor, asimismo, ejecuta la función que cumple un aliviadero en esas plantas y por las mismas razones. En este caso, los excesos se envían a tanques o lagos provisionales para que después, a su debido tiempo, puedan ser procesados.

No obstante, también es una maquinaria esencial en los primeros pasos del procedimiento de purificación. Específicamente, en la sección de separación de los distintos tipos de desechos grandes, orgánicos o inorgánicos. Si no se tamizaran con propiedad, los sólidos podrían bloquear y dañar los sistemas delicados que se encuentran más adelante.

Los aliviaderos actúan movidos por electricidad o por ingeniosos diseños que operan mecánicamente, empujados por el fluido que los hace trabajar en situaciones normales y de emergencia. En esos casos, la potencia misma del líquido tiene una acción auto-limpiante.

 

Aliviaderos: parte esencial de un proceso
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