Si eres autónomo y emprendedor, ya sabrás que jamás te debes sentar a esperar que suene el teléfono o simplemente repartir tarjetas de presentación de 9 a 5 los días laborales. Así el horario de Francesc Robert y de otros tantos miles de aventureros empresariales cuya hoja de ruta no está marcada cada lunes.

Huele la oportunidad, pero no la fuerces

En muchas ocasiones estás simplemente cenando con amigos, y de pasada te comentan de un contacto al que llevas tiempo merodeando o te lo encuentras en la mesa de al lado conversando… En ese momento no debemos mostrarnos nunca ansiosos como el que tiene la oportunidad de conocer a su ídolo musical, sino prudentes, que un posible (y deseado) encuentro se geste desde la naturalidad y sin que se haya forzado.

En este mundillo, la seducción, el cortejo… es clave: mostrar ansia es mostrar debilidad, enseñar tus cartas antes de terminar la jugada y demostrar al tercero que lo necesitas, que lo deseas, lo que se traduce en sumisión.

Este escenario mal llevado puede suponernos que ante la ansiada colaboración, de gestarse nos impongan condiciones poco beneficiosas. Razón por la que en ocasiones, antes de tirar la caña, conviene esperar el momento adecuado.

 Muévete por los ambientes adecuados

En muchas ocasiones se nos identifica a los financieros como peces gordos, como un Michael Douglas o más recientemente un Leonardo Di Caprio despilfarrando y moviéndose por ambientes de excesos.

Lo que estas producciones típicamente hollywoodienses no reflejan es la cotidianeidad de un autónomo: lo aburrido que es sentarte a gestionar únicamente mails, hacer llamadas interminables y visitar a clientes en taxis en vez de glamurosas limusinas. Si grabaran la vida de la gran mayoría de los que miramos el Ibex cada mañana creedme que no daría ni para un corto y ni mucho menos para Oscar.

Esto no quiere decir que, por exigencias del guion, cenemos en buenos restaurantes en vez de en establecimientos de comida rápida o nos alojemos en elegantes hoteles en vez de en pensiones. Estos caprichos (que para que engañarnos… se disfrutan y mucho) responden a que son en estos entornos tal como insinuaba en el anterior apartado, donde se gestan las grandes reuniones, los grandes contactos, donde reside la oportunidad. Y por ello, aunque tengas que pagar una factura de dos ceros por una cena, gracias a ella podrás ingresar tres ceros más en pocos meses.

Agenda eventos, congresos, ferias… sean o no de tu interés

No todo son elegantes restaurantes: en ocasiones tienes a todos tus potenciales clientes perfectamente seleccionados en ferias del sector en la que se reúnen año tras año. Es el caso de ferias económicas, congresos de negocios, etc. Donde hasta se celebran encuentros especiales y jornadas de networking donde nadie actúa.

En otras ocasiones, aunque el congreso no nos case con nuestro ámbito de actuación (el económico), no debemos dejar de asistir periódicamente a aquellas que “muevan negocios” en su ecosistema, como es el caso del Mobile World Congress, donde muchos de los asistentes poco o nada tienen que ver con las telecomunicaciones o incluso ni acceden al recinto. Pero tener a tiro de piedra durante cuatro días a los mejores CEOs de la actualidad es razón más que suficiente para “merodear” por Barcelona esos días.

 

Las mejores técnicas para relacionarnos mediante el networking

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